Mi manifiesto del no.
- danzasimposibles
- 6 ene
- 1 Min. de lectura
(Con todo y que no me gusta decir no, y no me gustan los manifiestos)
No hago danza para contar una historia.
No hago danza para expresar emociones.
No hago danza para comunicar un mensaje.
No hago danza para comprobar una hipótesis.
No hago danza para representar un concepto.
No hago danza para transmitir una idea fija y estática. Que no tiene movimiento.
Las palabras claridad, unidad, limpieza y congruencia, no forman parte del sistema de valor de mi proceso creativo.
No hago danza para hacer comentarios sociales o políticos.
No hago danza para contestar una pregunta y defender o demostrar la respuesta.
No hago danza para proclamar un discurso, acuñar una teoría o exponer un tema.
No hago danza para salvar al mundo, apenas logro a veces y con suerte salvarme a mi misma.
No creo en el proceso coreográfico que necesita estar soportado o justificado por teorías y conceptos; por una búsqueda racional, retórica y discursiva que la privilegia.
No creo en la solidificación del sentido y en las buenas intenciones “exitosa” y solemnemente traducidas.
No creo en los procesos creativos que refieren a todo menos a su propia intrincada y compleja naturaleza.
Creo en el conocimiento sin nombre que se engendra entre las marañas de lo experiencial y lo intuitivo, y de las infinitas posibilidades de la sabiduría del cuerpo; de una mente cognitiva y coreográfica abierta, permeable y disponible.
Hacer danza para mí, es un proceso que se vive sin signo y se justifica en si mismo.
Comentarios