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Cosa Escrita: Plasticidad Destructiva. Malabou, Duras, Yo y Derrida.

  • danzasimposibles
  • 3 ene
  • 4 Min. de lectura

Esto no es un ensayo crítico. Lo que escribo lo escribo en tono quizás dramatúrgico, fragmentado, poético. Ideas, reflexiones, motivos que buscan formularse como

disparadores hacia mi siguiente proyecto escénico de investigación-creación, en el cuál tanto la noción de deconstrucción y la descentralización de Jaques Derrida, así como el texto Ontología del Accidente. Ensayo sobre la Plasticidad Destructiva de Catherine Malabou son claros referentes.


Hay textos que transforman. Este me fue increíblemente bello y doloroso.

No soy la misma.

Me ocurrió.


Vejez Enfermedad Muerte

Destitución


Me declaro incapaz de escribir si no me detona la práctica, la experiencia. Leer es una experiencia encarnada. Leo con el cuerpo. Y sudo y lloro.


"Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde"... Leer este texto me devolvió a la frase de Duras que acompaño mi juventud. Yo también tenía 18 años cuando tuve no el primero, quizás el segundo momento de ruptura: encontrarme con Clarice Lispector. No fue realización, fue perdida de la esperanza. Después de eso ya no hubo nada más que hacer. Me desdibuje para convertirme en ella. Pero yo ya venía rota.


Del primer momento no hablo. Es sagrado e indecible. Pero este texto me llevo de regreso a Marguerite Duras, a quien ame profundamente en mi juventud. Como se ama mejor, sin comprenderla. El asíndeton, la figura literaria que sospecho yo también uso

me hace preguntarme de dónde vengo. El alcoholismo del lenguaje. No hay conjunción. Pero aquí tampoco hay continuidad. Solo corte. El alcoholismo del lenguaje o solo el lenguaje vivo. Que se irrumpe a sí mismo.


La esencia es la naturaleza.


Confieso que nunca leí "La Metamorfosis" de Kafka, por rebelde. Pero juzgo y he juzgado con desdén a los que comparan a Clarice con Kafka por ciertos obvios motivos relacionados con La Pasión Según G.H. Desde mi ignorancia el devenir animal de Kafka siempre me pareció limitado precisamente por su transformación hacia lo reconocible.


No es la mutación que compromete tanto a la forma como al ser de la que habla Malabou, generando formas inéditas de vida. O mejor aún, permaneciendo en la

suspensión de la forma. A Clarice tampoco le gustaba la comparación con Virginia Woolf. Ella se rindió.


No es lo mismo rendirse que accidentarse. Con los ojos cerrados y sin asideras avanzar


Escuchando.


Yo por ejemplo hice algo que no es reversible. Aquella obra monstruo que me destituyo. Eso pasa cuando uno se suspende. Todo puede surgir. No se puede volver a colocar lo que se dislocó. Yo asumí el riesgo, era la única forma de salir.


Y no. No hay retorno.


Lamento haberme quedado en la superficie, pero es ahí en donde estoy. Apenas sacando la cabeza. Seré un ser humano desfigurado, desestructurado que por amor a los otros retornó. Pero en la obra, puedo seguir persiguiendo la destrucción de la forma.


¿Por qué?


Porque la forma que existe no me basta.


No me abarca.


No dudar del accidente como sugiere del Toro.

(Nunca he dudado)


Es la cosa misma que estoy buscando y que se revela escupiéndome en la cara. Me cuesta atrapar los sonidos. La experiencia me lleva hacia un estado de abstracción, pero como puerta hacia la trascendencia. No ofusco el sentido, floto, después navego. No confío en mi capacidad de describir. Lo de menos son las cosas. El ruido del taladro, la música monástica, el gong, el cántico mundano de celebración de cumpleaños, el grito, la carcajada. Mi respiración.


Amo las cosas, pero no me sirven de nada


Siempre me ha atraído la destrucción.


De niña disfrutaba ver películas del fin del mundo con mi padre.


En la plasticidad destructiva si no hay esencia que recobrar se llega a una no-esencia.

Y sin la proyección de lo afectivo no hay ni siquiera nostalgia. No hay deseo de fijeza.


La pérdida de elasticidad de la subjetividad


¿Qué es cierto ahora?


Nada


¿Por qué insistir en destruir la forma?


No deformarla, destruirla.


No destruirla, deconstruirla, dislocando sus propios dispositivos, los más

arraigados. (Derrida)


Hacer pedazos a la subjetividad

Antes de que emerja una nueva forma, un nuevo paradigma o sentido, suspender.

La plasticidad destructiva es la radical deconstrucción de la subjetividad.


El giro definitivo dice Malabou


El yo expuesto a su propia inestabilidad dice Diego


La forma es plástica pero el devenir no es causal sino accidentado.


Quedar varado en medio de la nada, o en el lugar equivocado.


El conatus es la tendencia de todo ser humano a perseverar.


Pero el giro definitivo conduce hacia la nada


No es el transformarse sin ser destruido de Freud.


Catherine se lanza a lo poético y a lo especulativo Apenas está sugiriendo, pero lo que sugiere es peligroso Por eso después calla.


Asemejarse a nada.


-La nada se asemeja a sí misma-


Asemejarse a menos que nada.


¿Qué es cierto ahora?

Menos que nada


La ausencia de la subjetividad con respecto a si misma


El accidente revela la substancia


Como Clarice y su cucaracha agonizante, accidentada.


La substancia es amarilla, verdosa, asquerosa.


Mi sueño es perseguir la estética de la destrucción y del accidente


Mi sueño es destruir la forma en la escena. Hacer obra completamente desprovista de contenido, desprovista de filiación al ego y a lo afectivo. Hacer cabida para lo imprevisto.



Nadie sabe lo que puede un cuerpo.


dijo Spinoza

 
 
 

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